viernes, 8 de abril de 2016

Análisis poema "Las Tablas"

El antipoema­ "Las Tablas" se encuentra en la tercera parte del libro "Poemas y Anti poemas", escrito por Nicanor Parra, en donde se encuentran todos los antipoemas netos, lo cual incluye a este.
Nicanor Parra nació el 5 de septiembre de 1914 en San Fabían de Alico, en Chile. Es hijo de Nicanor Parra, profesor de Escuela y músico folclórico, quien le influenció durante su infancia, y de Rosa Clara Sandoval Navarreta, una tejedora y modista campesina, además de cantante de música folclórica por afición. Es un poeta, matemático y físico, creador de la antipoesía, principal causa de su fama.
La antipoesía es un movimiento literario rupturista, que critica a distintas tradiciones y va en contra de todas las reglas estructurales de la poesía tradicional, es por esto mismo que los atributos "parrianos" en la poesía o antipoesía, se atribuyen a ya sea, lenguaje de la tribu, ironía o alguna crítica.

El tema del antipoema “Las tablas” es la tardía reflexión del individuo acerca de las consecuencias detrás de acciones impensadas.


El poema posee 45 versos estructurados en una sola estrofa, carece de rima alguna y posee un largo indefinido de los versos (en sílabas). La actitud lírica presente es la actitud enunciativa, claramente denotado a lo largo del poema en su narrativa. Posee verso libre y una actitud lírica enunciativa.


El poema posee 3 apartados, con una clara denotación del estado del delirio del hablante lírico en cada uno de ellos. En el primer apartado (versos 1-29) el individuo introduce y detalla su delirio y su maltrato junto con su "justificación" exagerada, en donde se encuentra con seres y objetos, representando en gran parte a la religión Católica, quienes le hacen reflexionar acerca de sus acciones erróneas haciendo referencias a los 10 mandamientos a través de las "tablas de la ley", a los pájaros representando a los demonios, e incluso a las piedras, las cuales han sido objetos significativos en el ámbito religioso para el hombre a través de los tiempos.
En el segundo apartado (versos 30-39) se habla sobre ironías parrianas en los primeros versos, para luego hablar sobre el significado de la vida, en donde el hablante busca darle un significado a su vida con tal de no desvanecer entre demonios y rocas, es decir, preocuparse de actuar con tal de vivir su vida en vez de preocuparse en lo que viene después.
Con tal de hacer esto, hace algo tan cotidiano y simple como sacar una caja de fósforos de sus bolsillos e irse completamente en contra de Dios tras "quemar el busto del dios", con tal "de calentarse", es decir sentirse bien consigo mismo.
El hablante lírico intenta olvidar sus actos tras quemar lo acontecido, intentando dejar todo en el pasado y olvidar lo ocurrido, sin embargo fue un intento en vano ya que, esto solo lo ayudo un momento.
Apartado 3:
Para terminar, en el tercer apartado(versos 40-45), el hablante lírico vuelve en sí, dándose  cuenta de lo ocurrido e intentando  buscar ayuda en "las tablas" (volver a reflexionar), sin embargo ya era muy tarde y su madre ya no estaba, creando desesperación y un declive en su estado anímico, obviando su capacidad de reflexionar. Esto todo habla de cómo el hablante lírico, al ver como todo lo que ocurre es "temporal", intenta buscar ayuda en lo "permanente", es decir la vida después de la muerte, ya que no había logrado encontrar significado en lo temporal debido a su depresión. Sin embargo, al perder esto e intentar buscar lo permanente, también se había ido, haciéndolo entrar en una fuerte depresión que lo deja "sin poder más".
            En el primer verso ya encontramos "soñé", aseverando que no era una realidad. En el segundo verso,  se lee que comenzaba a maltratar a una mujer, dando a saber que se trata de un antipoema, sabiendo que en su gran mayoría, a diferencia de este  "antipoema", los poemas elogian a la mujer o al amor. Continuando por el 3er verso, justifica sus actos, junto con una hipérbole: "Hacía un frío de los demonios", es decir, que su justificación era exagerada. Los versos 4,5 y 6 hablan acerca de la depresión que siente el hablante lírico, en donde sentía necesario hacer algo y actuar, sin embargo no tenía motivación a nada y "Solo quería dormir, quería morir".
En el siguiente verso, vemos como el hablante lírico se mancha con sus propios actos expresando "Mi traje estaba empapado de sangre". En los versos 8 y 9, encontramos el nivel al que llega el maltrato, al decir "Y entre mis dedos se veían algunos cabellos", aseverando como no sólo golpeaba a su madre sino también le lograba arrancar el cabello, para luego ironizar esto hablando de su "pobre madre".
A partir del verso 10 encontramos la crítica principal del poema, donde una piedra, siendo un objeto importante sagrado durante el tiempo, le pregunta al hablante el motivo de su maltrato.
Directamente en el siguiente verso, el poeta escribe sobre "una piedra cubierta de polvo", banalizando este objeto, haciéndolo tomar en cuenta como algo antiguo olvidado, que dejó de ser tomado en cuenta. En el verso 12 y 13 muestra un cierto nivel de nerviosismo, junto con la metáfora: "no sabía de dónde venían esas voces que me hacían temblar" y el lenguaje de la tribu existente en: “Me miraba las uñas y me las mordía", escribiendo algo que ningún poema habla,  algo tan cotidiano y mal visto como comerse las uñas.
En el verso 14, 15,16 y 17 el hablante intenta distraerse de su delirio, pero se encuentra atrapado en este "desierto", paisaje conocido de la Biblia, en donde habla sobre "ese ídolo", mencionando a "Mi dios", escribiendo "dios" con minúscula y rebajando el nombre de éste.
En el verso 18 y 19, se encuentra lo que es en mi opinión una burla e ironía más fuerte, en donde escribe "Aparecieron entonces unos pájaros", haciendo alusión a los demonios, que en el siguiente verso se ve que en la oscuridad de eso descubrió unas rocas. Esto hace alusión a la sacralización bíblica de objetos incluso tan cotidianos y comunes como las rocas, las cuales fueron "iluminadas" del obscuro presente por los demonios. El verso 20, introduce un nuevo objeto bíblico, las "tablas de la ley", representando los 10 mandamientos, junto con una burla al hecho de que fueron encontradas en unas rocas (verso 19), objeto cotidiano, y una hipérbole presente en "supremo esfuerzo", lo cual es en mi opinión una burla a la exageración de algunos ámbitos presentes en la Biblia.
Desde el verso 21 al 25, se lee el dialogo de "las tablas de la ley", las cuales hacen reflexionar al hablante,  introduciéndose y haciéndolo reflexionar desde una simple pregunta de "Por qué maltratas a tu madre", hasta amenazarlo con los "pájaros que registran sus crímenes", referenciando la amenaza cristiana de irse al infierno si uno no obedece los 10 mandamientos, sin embargo, tal y como se conoce a Nicanor Parra, esto termina en una ironía escribiendo "Pero yo bostezaba, me aburría de estas admoniciones", es decir que no le interesaban las amenazas. En los siguientes versos 26 a 29, finaliza el primer apartado siguiente con ironías y amenazas, al decir el hablante lírico "Espanten esos pájaros", y que las mismísimas piedras le negaran, diciéndole que están para mirarle y representar sus pecados, es decir que lo comparan con los demonios. Esto critíca en mi opinión, el hecho de que incluso las piedras, que en este caso representan algo sagrado, no quieren espantar a los demonios de alguien que pecó.
En el verso 28 y 29 se encuentra una pequeña anáfora, al enfatizar "ellos", haciendo alusión a los pájaros.
            Este apartado comienza con una gran ironía, donde pasa de tratar a quien trataba de madre, a tratarla de "su dama". Los siguientes versos 31,32,33 y 34 hablan de la necesidad de actuar para seguir vivo, es decir que el hablante lírico intenta buscar un significado a la vida actuando en ella, sin importar sus actos, "estaba en la obligación de actuar", ya que no quería sucumbir entre los demonios y mandamientos, quería encontrarle un significado propio.
En los siguientes 3 versos encontramos un claro ejemplo de lenguaje de la tribu, donde "saca una caja de fósforos de uno de sus bolsillos", es decir, algo relativamente cotidiano, sin significado profundo alguno, para luego "quemar el busto del dios", donde nuevamente escribe "Dios" con minúscula, mostrando una igualdad con el resto de las palabras, y una frase representativa de parra, en donde puede ir tan lejos como llegar a quemar el busto del dios con el simple motivo de "calentarse". Este verso también se puede ver desde el punto de que cuando uno piensa en bustos de dioses, uno piensa en las culturas pasadas, por tanto se puede ver quemar el busto del dios con olvidarse de su pasado para sentirse bien con su presente, sin embargo ese bien solo le duró algunos segundos como se puede ver en el verso 39.
Apartado 3
            En el verso 40 y 41, comienza a sufrir por lo temporal, es decir que al darse cuenta que quemar el mismísimo busto del dios era temporal, intenta buscar ayuda en las tablas, en lo que viene después de la muerte, sin embargo hasta lo permanente se había ido, incluso las rocas, haciéndolo reflexionar que incluso lo permanente se acaba.
En el verso 43, hace otra gran ironía de Nicanor, diciendo que su madre "le había abandonado".
En los siguientes versos termina con su depresión, la cual expresa su gran depresión acerca de lo ocurrido, y que realmente no siente un significado tanto en lo temporal como en lo permanente, lo cual es solo un delirio.


Concluyendo, Nicanor critica y se burla de la religión Cristiana a través de diversas representaciones de esta en objetos y seres del "delirio", además de su característica ironía y lenguaje de la tribu, los cuales enfatizan el punto de vista tomado por él para representarlo a través del hablante lírico en el poema. En mi opinión, esta crítica no es solamente a la religión Cristiana, sino a todas las religiones, debido a la cosmología de parra y su manera de ver las tradiciones. Mediante esta burla, el autor hace referencia también a quienes quedan "cegados" por una visión errónea cuando están en problemas, e intentan a desquitarse con algo externo, pudiendo dañar incluso a quienes son más cercanos. Aparte, la obra también hace alusión a la búsqueda por el significado de la vida de algunos, y cómo esto los puede hacer entrar en depresión.

Bibliografía:


miércoles, 6 de mayo de 2015

La Libertad de Expresión Ante la Revista Satírica

“Charlie Hebdo”, el famoso semanario satírico francés, fundado en 1992, sufrió un atentado terrorista en la mañana del 7 de enero de 2015. Dos terroristas del grupo Al Qaeda, encapuchados de negro, invadieron la sede de Paris, quitándole la vida a doce personas, y dejando otras cuatro heridas; todo esto usando ‘Kalashnikov’ (fusiles automáticos). El motivo de este ataque, está ligado a el contenido publicado por la editorial en cada revista, y la reacción religiosa por parte de los musulmanes a ésta.
Para profundizar en lo último señalado, las revistas semanales contienen diversas imágenes, basándose en la libertad de expresión y parodiando diversas religiones y creencias. Las burlescas imágenes generaron el descontento de algunos grupos sociales extremistas musulmanes (en este caso Al Qaeda), que luego de diversas amenazas de muerte decidieron entrar en acción. Lo acontecido generó revuelo en el mundo, una gran cantidad de personas comenzaron a opinar posibles falacias sin informarse previamente. Debido a la gran diferencia de opinión sobre la libertad de expresión, presentaré a continuación mis objetivos argumentos apoyados de una opinión que toma en consideración tanto la acción de los terroristas como la libertad de expresión.

En mi opinión sobre el tema ocurrido, la libertad de expresión es un derecho humano, y esto es un hecho, “La libertad de expresión es un derecho fundamental o un derecho humano, señalado en el artículo 19.º de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948”(2), Esta cita nos hace saber que cada persona es libre de decir lo que quiera, lo que no quiere necesariamente decir que su opinión será escuchada o considerada. La resolución de atacar tomada por parte de los extremistas islámicos está completamente fuera de lugar, tal como expresa el derecho presentado, si lo presentado por el semanario es ignorado, no habría problema. Esto se puede comparar con aprisionar a una persona de por vida por escuchar a esta insultar a otro, cosa que ninguna persona racional debería considerar correcto. Complementando,  alguien puede perfectamente estar en contra de lo hecho por Charlie Hebdo, o  a favor de ellos, pero al final ellos tienen la completa libertad de expresarlo, nadie les prohíbe expresar su opinión acerca de ello.

Por ejemplo, “un manifestante de Jalalabad, dijo que los afganos exigen a Francia “respetar los valores sagrados de los musulmanes y respeto al profeta musulmán”(1). En esta cita apreciamos como la principal razón al descontento musulmán fue “la falta de respeto sobre la religión”. Pero realmente, ¿debe uno dejar de hacer lo que ha hecho toda su vida, por estar afectando a alguien a muchos kilómetros de distancia, que no está en cercanía tuya y que moralmente, no debería sentir ningún cambio sobre sus creencias con respecto a un comics? En mi opinión esto no es racional, si alguien está expresando sus ideas, sin importar quien sea, ni donde esté, ni cuan fuerte sean sus palabras/imágenes, no afectarían mi forma de ser ni mi forma de pensar (a menos que lleven argumentos, cosa que no ocurre en los comics, que son simple y sencillamente con sentido satírico), ni menos actuaría en contra de ellos, después de todo, a los extremistas también les gusta impartir sus principios, ya sea pública y privadamente, y esto se ve demostrado en cuanto imparten sus creencias a sus hijos.  Con respecto a el respeto impartido por los musulmanes, estos mismos no respetan mucho a la mujer como persona y consideran inferior, incluso cuando en el Islam está claramente redactado que no está a favor de el maltrato de la mujer, y como es el tema en cuestión, no está a favor de la agresión hacia cualquier otro ser humano, por motivo alguno.

Como último, la libertad de expresión no considera el ser escuchado, por tanto las personas que realmente consideran que ‘Charlie Hebdo’ no respeta la religión, son básicamente personas que consideran importante su palabra, si no les fuera significativo no reaccionarían así. Tal como expresa una de las imágenes del semanario, 3 representantes de religiones Macintosh HD:Users:Guest:Downloads:Collectif-Charlie-Hebdo-N-764-Il-Faut-Voiler-Charlie-Hebdo-Revue-635002858_ML.jpgexclamando: “Il faut boiler Charlie Hebdo!”, significando “Debes velar Charlie Hebdo!”. Esto expresa que las religiones molestamente le dicen a el semanario que vele por la paz y el orden, haciendo alusión que es la revista quien debe ser la primera en velar, es decir “su Dios”. Concluyendo, estoy completamente a favor de la libertad de expresión, y completamente en contra de la agresión, sin considerar casos extremos como la pena de muerte a terroristas extremos.  El semanario estaba completamente en su derecho, y nadie estaba obligado a leerlo ni tomar en cuenta dicha opinión. Tu forma de actuar, tus creencias ni tus acciones deben cambiar con respecto a las palabras de alguien más, no eres quien eres con respecto a las palabras de otro.
La palabra de otro se vuelve importante en cuanto tu la consideras importante, si te es indiferente lo que diga otro, su expresión no tiene fuerza alguna sobre ti.

(2)  http://es.wikipedia.org/wiki/Libertad_de_expresión el 5 de Mayo de 2015, 9:55AM.